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Los neuquinos que la rompen y salieron campeones en el básquet de Italia

Christian Boudet es capitán y Pablo Romero entrenador del equipo de JB Stings que acaba de ascender a la B en el país del Viejo Continente. Además, Ignacio "Cepi" Ochoa, que ya había jugado muchos años en aquel país, es parte del cuerpo técnico.

Noticias 27 de junio de 2024 Manolo Sánchez Manolo Sánchez
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En el norte de Italia, la ciudad de Curtatone integra la provincia de Mantova, en la región de Lombardía. La cancha del JB Stings vio la emoción de tres neuquinos que hicieron historia en el básquet italiano. Dentro de la cancha, el capitán Christian Boudet levantó el trofeo, con Pablo Romero como entrenador y pieza clave, y el aporte de Ignacio "Cepi" Ochoa como parte del cuerpo técnico.

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El país es uno de los más fuertes en cuanto a la disciplina en el mundo. La cantidad de categorías profesionales así lo reflejan. La máxima es la A1, pero también son muy fuertes la A2, donde hoy juega Carlos Delfino, la B1, B2, C, D1, D3 y D4.
La consagración del JB Stings en la C fue un gran desahogo para los jugadores y cuerpo técnico, ya que el equipo se había armado para ascender y toda la ciudad está encolumnada detrás de ellos. "Fue un año de muchísima presión. Estresante. Me saqué una mochila de mil kilos con el campeonato. Para todo esto les pedí como prioridad traerlo como entrenador asistente a Cepi Ochoa para trabajar conmigo en primera y el resto de las divisiones", comentó Pablo Romero desde Italia a LM. 

El DT ya estaba trabajando desde hacía un par de años en las divisiones menores y en el comienzo de la 2023/2024 "me dijeron que les interesaba mi perfil como entrenador para continuar", cuenta. Mientras Romero estaba en Argentina de vacaciones, se fusionaron el Stings Básquet Mantova, que jugaba la A2, segunda categoría de Italia, con la JC Curtatone. Eso significó un aumento en el presupuesto y en las expectativas, con cuatro jugadores de alto nivel y la intención de ascender.

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Allí sumó a su cuerpo técnico a Ochoa, quien lo había recomendado para trabajar en Italia. "Lo contacté a Christian Boudet porque estaban buscando un jugador argentino que haga la diferencia y que tuviera la ciudadanía. Lo conozco desde que tiene seis años, era un jugador ideal para esta categoría y creo que no me equivoqué. Fue uno de los jugadores más determinantes de la zona de Lombardía", relata Pablo.

Junto a él estaba Thiago Dubois, otro argentino, hijo del "Loco" Dubois, histórico de la Liga Nacional. En la primera temporada, el equipo se sostuvo en la divisional y después fue por todo. Así consiguieron de mantenerse entre los ocho mejores equipos del torneo, ya que se venía una restructuración de la categoría, para luego buscar el título.

Christian Boudet, capitán y campeón
"Llegué a JB Stings por intermedio de Pablo. Tenía la posibilidad de hacer los papeles de la ciudadanía. El año pasado jugamos la C, salvamos la categoría y este año en el receso el otro equipo de Mantova vendió la plaza así que se sumaron dirigentes nuevos. El objetivo de este año apenas arrancamos fue ascender y salir campeón. Trajeron jugadores de otro nivel, de categorías más altas, experimentados", dijo Boudet a LMN.

El jugador formado en Independiente de Neuquén, que la rompió en las formativas de la selección nacional, llegó a jugar en Boca y también anduvo bien en Ciclista de Junín de la Liga Argentina, es el capitán del equipo.

"Muy contento porque se pudo lograr el objetivo. Fue una temporada larga de nueve meses, pero muy linda. En lo personal me sirvió para aprender, para vivir, escuchar a jugadores de acá que han jugado mucho. Este año se hizo todo mucho más profesional. Al haber un equipo así te obliga a entrenar de otra manera y eso se vio reflejado a lo largo de la temporada. Fue una linda experiencia y la terminamos de la mejor manera, saliendo campeones y ascendiendo", agregó.

En cuanto a la parte humana señaló que "me integraron bien, en el grupo, en la sociedad. Si bien ya hace dos años que estoy, aprendiendo todavía como se manejan acá, cómo es año tras año. Muy contento porque todos los días aprendo algo nuevo".

Cómo llegaron a Italia
"Cuando me vine, en Argentina estaba tranquilo. Si no hubiera tenido propuesta, no habría venido. El Cepi Ochoa es muy conocido acá y él fue quien me recomendó. Siempre estuvo el bichito de trabajar en Europa", contó Romero.

Romero llegó después de la pandemia para trabajar en las divisiones formativas de la Sociedad de Curtatone. Por estos tiempos él vive junto a su familia en la ciudad de Mantova. "La idea era fortalecer y darle calidad a las divisiones menores del equipo local. Además eso implicaba llevar chicos reclutados de otros lugares. El primer año trabajé en el minibásquet y empecé el trabajo de reclutamiento. Conmigo se abrió una puerta para que chicos argentinos hagan la formación italiana. Vino Thiago Aguirrezabala, dos chicos de Santa Fe y ahora uno de Lincoln. Tenemos cuatro argentinos reclutados menores de 18 años. La formación italiana implica que después de cuatro años al jugador se lo considera italiano. Ya no cuenta como extranjero y se le abre una posibilidad laboral de vivir del básquet", explica el entrenador, que estaba como responsable del proyecto desde U19 a mini básquet.

Los resultados este año también fueron muy buenos en divisiones formativas. Lo que en Argentina sería la categoría juveniles le aporta varios jugadores al primer equipo. "En la U19 salimos campeones regionales de Lombardía, que es una de las zonas más fuertes del país, y quedamos cuartos a nivel nacional. La campeona fue la Sportiva Stella Azzurra Roma, que es la sociedad referente de reclutamiento y formación de jugadores. Uno de los chicos de Argentina que reclutamos estuvo en la preselección U17, Benjamín Pettovello. Además de él está Aguirrezabala, Enzo Peralta y Emiliano Bortolotto", subrayó el técnico.

Los seres queridos, lo que más se extraña
La posibilidad profesional y laboral que los neuquinos tienen en Italia es muy valiosa, y más en años donde la crisis golpea a nuestro país. Pero no todo es color de rosa y la parte humana siempre es lo que más se añora desde lejos. De hecho, para el festejo, desde Argentina viajaron familiares que acompañaron a los argentinos en su logro.

"Se extraña muchísimo la Argentina, a mis viejos, mi abuela, mis hermanas, mis sobrinos. Me cuesta mucho que mis hijos no tengan la vida de nietos con sus abuelos. Nos vemos una vez por año como mucho. Es una cultura totalmente diversa, sobre todo en el norte de Italia. Lo bueno es la estabilidad y la tranquilidad, que no tiene precio. Pero desde el punto de vista familiar y de amistad, se extraña muchísimo. Muero por un asado con mis amigos una vez al mes", confiesa Romero.

Finalmente, el entrenador analizó lo valioso de los argentinos en distintas materias, en este caso en el básquet. Según su punto de vista, nos cuesta valorar lo que tenemos. "En Argentina no dimensionamos lo bueno que somos en tantas cosas sin tener tantos recursos. Que tenés que salir para verlo, porque cuando yo estaba inmerso ahí en el día a día lidiás con lo que te falta. Las cosas que hacemos son maravillosas. Coincido con lo que escuché en un reportaje a Castellani (DT de Vóley), no se valora el recurso humano que tenemos. Somos muy buenos. Una política deportiva establecida nos permitiría hacer un montón de cosas. Ya hacemos un montón con lo que somos", cerró.

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Boudet y Romero fueron campeones con la selección de Neuquén en el Argentino 2017 de mayores que se definió en el Ruca Che. Ahora volvieron a festejar en Italia, llevando otra vez la bandera regional bien alto.

(Facundo Rumene-LMN)

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